jueves, 21 de julio de 2011

Show me how it feels,

Reach out your hands and touch me, hold me close, don't ever let me go ~

 Un roce, una sonrisa traviesa, una mirada, una caricia intencionada, un toque indiscreto, una ráfaga de tu perfume, un suspiro frente a mis labios, un parpadeo, un beso con disimulo, otro con algo menos, un guiño de ojos, un mordisco, una risilla, una ceja levantada, un comentario irónico, una carcajada, un lametón lento, un susurro en tu oído, un te amo muy lento y bajito, y una y otra y otra vez... 


Lo necesito, de verdad lo necesito, te necesito a ti y no me puedo conformar con menos. Y tengo la aterradora y al mismo tiempo placentera sensación de que quiero todo contigo y de que si de verdad quedase poco tiempo sería para estarlo a tu lado.

martes, 19 de julio de 2011

And when everybody's sleeping, I still loving you.


Just say: Hi I love u

El otro día me preguntaste qué era lo mejor de mí misma. Lo único que recuerdo bien es la pregunta, porque justo en ese momento me quedé pensativa y no supe responder, así que supongo que respondería alguna de mis frases automáticas como una risa y un cambio de tema. Esa noche me quedé despierta hasta tarde. No con la música puesta ni leyendo como suelo, sólo miré al techo dejando que mi pie se moviera con nerviosismo. Lo cierto es que no me gusta nada de mí misma, podría cambiar mil cosas, pero no sé cómo hacerlo. Me canso en seguida de la gente que me rodea, a excepción de determinadas personas, es fácil que alguien me agobie y haga que necesite huir, correr, pasar, tirarme por la ventana. Soy odiosa. Después de un par de horas pensando sólo llegué a una conclusión. Lo que me gusta de mí son las cualidades de aquellas personas que lo hacen todo más fácil, con las que deseo estar cuando siento que todo me sobrepasa. Sé que no es exactamente algo propio de mí, pero es lo que me gustaría tener si consiguiera cambiar.

I swear I believed in love once, but love failed me.

Awake and unafraid, asleep or dead

Ella, mira a la mesa fijamente desde el sofá que se encuentra enfrente. La botella de cristal transparenta un líquido morado. Un color divertido teniendo en cuenta de lo que se trata. Se abraza a sí misma con fuerza, toma aire y se muerde el labio. Se ha dado cuenta de que está temblando por lo que se hunde más aún entre los cojines, pensativa. Un trago, sólo uno y esa podría ser la solución a todos y cada uno de sus problemas. Desde que era una cría ha escuchado que muerto el perro se acabó la rabia. Este podría ser el momento de matar a su propio perro.
Muerte líquida, así es cómo había le había escuchado llamarlo a la vieja que se lo vendió. No va a causarle una muerte real, no física. Es mucho peor que eso. En tres segundos puede conseguir que todo su pasado desaparezca, como si realmente nunca hubiera pisado la tierra. Alarga la mano y toma el pequeño frasco entre los dedos mirandolo atentamente. Exhala un suspiro pausado y quita el taponcito de corcho. Ha llegado la hora.




Miserable mornings. Neverending nights.