Una última mirada al calendario.Pero no al calendario de este año, ni al del año que viene.
Echas una mirada a los calendarios de los años anteriores. Y es gracioso, porque te acuerdas de muchas anécdotas divertidas, recuerdas todos los momentos en los que pensaste que no saldrías adelante, tienes en la memoria los besos, los lugares, las fiestas... Sin embargo apuesto a que no eres capaz de situar la fecha exacta en la que ocurrieron. No puedes. Y entonces eres consciente de la cantidad de tiempo que ha pasado y de las pocas imágenes que tienes en la cabeza. Te das cuenta de que han pasado ya 18 años y has escrito una parte importante de tu historia (de hecho la época que según dicen será la más feliz de tu vida), pero tienes la sensación de que ha sido tan efímero que sólo te ha dado tiempo a quedarte con una pequeña muestra.