jueves, 20 de junio de 2013

Do you remember me taking pictures of you?

Está a mi lado, sentada. Puedo verla reír, puedo ver cómo se echa el pelo atrás de forma distraída mientras esperamos a que llegue el tren y mueve los dedos con nerviosismo haciéndolos jugar entre sí, aunque nunca confesaría que está inquieta. Pero yo lo sé, sé que tiene tanto miedo de la incertidumbre que vendrá cuando nos separemos al igual que yo. Sólo me he quedado absorta un momento, pero se me ha hecho eterno. Ojalá hubiera pasado igual de lento el roce de sus labios, ojalá hubiera podido prolongarlo hasta este mismo instante. 
Entonces, como si en mi cabeza no hubiera pasado nada, se gira hacia mí para continuar con las mismas bromas de siempre y volverme a incluir en una conversación absurda con todas las demás. Aún quedan cinco minutos para que vuelva a pasar el tren en el que nos tenemos que montar. Pero ahora, por desgracia, tengo la extraña sensación de que todo está ocurriendo a cámara rápida. Es como cuando ves una película que sabes cómo va a acabar y no quieres que llegue el final, la única diferencia, por desgracia, es que esto no es una película y no puedo pararla e ir a por unas palomitas para que sea más llevadero.

lunes, 29 de abril de 2013

Yo lo llamaría "amor de servilletas".

Llega un momento en el que te das cuenta de que aunque no brille con la misma intensidad en todas partes, siempre estaremos bajo el mismo sol. 


miércoles, 20 de marzo de 2013

God knows how much I loved you.


Give up the fight.

Se acaba porque tenía que acabarse. Se acaba porque hacía tiempo que no me sentía tan vacía. Se acaba porque el juramento hipocrático no se puede cumplir cuando no quedan medios. Se acaba porque me niego a recordar el olor de tu pelo. Se acaba porque la lengua me pica de rabia después de cada palabra. Se acaba porque no te soporto. Se acaba porque soy algo más que un seguro de vida. Se acaba porque ninguna de tus canciones se adivina en mis labios cuando canto sin emitir un sonido. Se acaba porque sé que aún tengo un pie fuera del círculo. Se acaba. Se acaba todo. Se acaba incluso antes de empezar.

domingo, 17 de febrero de 2013

I'm saying goodbye, I've got to.

Etapas, etapas, etapas... Es gracioso porque he descubierto que me avergüenzo de cada una de las palabras que escribo. No por las palabras que utilizo, no por la forma en la que conjugo los verbos, ni siquiera por esa manía que tengo de hacer enumeraciones cada dos por tres. La verdad es que cada una de las entradas que he estado publicando durante estos casi tres años están cargadas de dolor, de rabia y de amor. Cada una de ellas me "teletransporta" a un momento diferente y cada uno de esos momentos con sus circunstancias; y al releerlos me he dado cuenta de que no me soporto a mí misma.
Por esta razón he decidido abandonar esto (aún más). Poner un punto y aparte a este blog que tantas veces ha sido necesario para mí y sencillamente dedicarme a otra cosa.
No voy a entretenerme más, porque tampoco creo que merezca la pena, aunque no sin antes decir algo: ...

miércoles, 5 de diciembre de 2012

I feel like I've been here once before.

Necesito imperiosamente que alguien me diga qué pollas estoy haciendo aquí.




Llega un momento en el que sólo distingues entre dos tipos de mujeres: ella y el resto.

viernes, 23 de noviembre de 2012

"Te pasas toda la vida encerrado en un laberinto, piensas en cómo escaparás algún día y lo increíble que será, e imaginas qué te deparará el futuro; pero nunca vas a hacerlo. Sólo usas el futuro para escapar del presente."

-John Green, Looking for Alaska

Keep you feet on the ground, when your head's on the clouds.

Las cinco de la mañana, y estás tan borracha que ni siquiera estás segura de si sigues de pie o si ya estás a cuatro patas buscando la dignidad que perdiste en el fondo del último cubata.
Jadeas intentando a duras penas hacer algo que antes eras capaz de hacer de forma automática y que poco a poco se ha convertido algo consciente: respirar.
Al fin consigues encontrar una pared contra la que apoyarte y ganar estabilidad, y cuando tu estado físico ha dejado de ser la primera de tus prioridades, es cuando tu cabeza toma cartas en el asunto. Tus mejillas se inundan de lágrimas de impotencia, tus manos temblorosas intentan despejar tu rostro, pero tienes los dedos demasiado entumecidos como para que respondan a tu petición. Tratas de pensar con claridad y lo único que consigues es que tu cerebro, confuso por el exceso de alcohol, comience a hacerte reír de forma patética. Ya no sabe cómo exteriorizar lo que sientes, ha estado tanto tiempo negándose que todo le pilla desprevenido. Quizás sería una buena terapia beber para podernos decir todo lo que no atrevemos cuando estamos sobrios.

jueves, 22 de noviembre de 2012

"Iban oscuros bajo la noche solitaria por las sombras"

Me gustaría que fueras un libro, así podría evadirme entre tus páginas y subrayar mis cosas favoritas sobre ti, doblaría las esquinas de tus hojas y podría decirle a mis amigos lo maravilloso que eres. Te guardaría en un estante cerca de la cama, donde iría a escapar de la realidad y soñaría con el tipo de cosas que me hacen feliz. Te leería una y otra vez, como si fueras el único libro que tengo. Te llevaría a dondequiera que fuese, porque me hace feliz la manera en la que eliges las palabras y lo suave que haces que fluyan por el papel.



Ref. Título: Eneida 6:28, Virgilio.