lunes, 30 de enero de 2012

All the dreams we held so close...

Soy como ese personaje de la novela que aparece en todas las analepsis pero que lleva muerto desde el principio y que tú sólo deseas que de alguna manera siga vivo. 

jueves, 5 de enero de 2012

Who will save me from myself?

El miedo es algo que no elegimos, nadie se sube a una montaña rusa y decide tener vértigo. Puede estar fundado por infinidad de motivos y la forma de mitigarlo puede llegar a ser tan absurda como esconderse debajo de unas sábanas. ¿Quién no ha tenido nunca miedo? A todo el mundo la asusta algo, y cuando piensas que has conseguido superarlo te das cuenta de lo rápido que puedes desarrollar otro, no importa si eres un crío o ya tienes más de sesenta años, puedes temer tanto a un monstruo que vive bajo tu cama como a no despertarte al día siguiente.

domingo, 1 de enero de 2012

Y cuando no sepas qué decir: corre

Si hubiera sido inteligente, sólo un porquito más inteligente me habría alejado. Probablemente no habría tenido ningún reparo en dar la vuelta y echar a correr cerrando la puerta tras de mí. Pero yo nunca dije que lo fuera, considerarlo acarrearía demasiadas responsabilidades como para admitirlo. Así que ahí estaba yo, como un pasmarote mirándole a los ojos, apacible, como si nada a mi alrededor pudiera turbarme a pesar de que la amargura de la muerte me estaba quemando la lengua. Se deslizó hacia mí, con un movimiento grácil, no sabría decir si era demasiado rápido o lo que más lento se me había hecho nunca. Puso sus manos poderosas sobre mis hombros. Ahora sí que había perdido toda la oportunidad de escapar. Mi respiración se mantenía calmada y mi rostro impasible, a pesar de ello mi estómago se había encogido sobre sí mismo y la temperatura de mi interior debía de haberse incrementado. Se inclinó hacia mí hasta que sus labios quedaron tan cerca que los sentía posados sobre mi oreja cuando susurró: "No hay otra cosa más importante que tú para mí.". Y ese fue el momento en el que supe que estaba perdida, que si él pedía algo yo me rendiría a sus palabras.
-¿De qué tienes miedo? 
+De ti, de mi... Está por todas partes. ¿Puedes sentirlo?
Yo no te quiero a base de 'te quieros' y 'te amos', que a fin y al cabo se quedan vacíos; y llega un momento en el que se han utilizado tantas veces y para tantos ámbitos que carecen de todo el sentido. 
Como hoy leí en alguna parte: es una obviedad, pero antes de que se produzca y después del sonido no queda nada. Y esto es precisamente lo que no quiero que ocurra, que "esto" se vea estúpidamente limitado por unas palabras que nacen y mueren en a penas un par de segundos. Pues así, yo te quiero con hechos, de forma indefinida, te quiero sencillamente y no necesito decírtelo, no necesito plasmarlo de ninguna manera, sólo me limito a sentirlo.