miércoles, 7 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
Si tú me dices venga, yo digo vale.
Todos, aunque nos cueste admitirlo, hemos tenido a alguien con el que hemos jurado escapar alguna vez.
Tomarle de la mano y echar a correr en dirección contraria, decirle adiós al mundo y crear otro en otro lugar.
Perderte con él en la noche, tumbados en un campo bajo las estrellas; sencillamente disfrutando de estar cerca de la otra persona, como si las horas hubieran perdido todo el sentido.
Comeros a besos cegados de rabia, de pasión, sintiendo que nunca estaréis lo suficientemente pegados, con su alma en lo más profundo de tus entrañas, hasta que salten chispas a vuestro alrededor.
Tomarle de la mano y echar a correr en dirección contraria, decirle adiós al mundo y crear otro en otro lugar.
Perderte con él en la noche, tumbados en un campo bajo las estrellas; sencillamente disfrutando de estar cerca de la otra persona, como si las horas hubieran perdido todo el sentido.
Comeros a besos cegados de rabia, de pasión, sintiendo que nunca estaréis lo suficientemente pegados, con su alma en lo más profundo de tus entrañas, hasta que salten chispas a vuestro alrededor.
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