Me gustaría que fueras un libro, así podría evadirme entre tus páginas y subrayar mis cosas favoritas sobre ti, doblaría las esquinas de tus hojas y podría decirle a mis amigos lo maravilloso que eres. Te guardaría en un estante cerca de la cama, donde iría a escapar de la realidad y soñaría con el tipo de cosas que me hacen feliz. Te leería una y otra vez, como si fueras el único libro que tengo. Te llevaría a dondequiera que fuese, porque me hace feliz la manera en la que eliges las palabras y lo suave que haces que fluyan por el papel.Ref. Título: Eneida 6:28, Virgilio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario